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MARZO 1987
2-3-87
Quien se entrega a Cristo encuentra a Cristo. El enemigo acecha, mas el Señor abre sus puertas.
El que pide paz a Cristo encontrará paz en Cristo. Gloria al Señor de las alturas.
Sea esto predicado.
Leed: Números C. 6, V 24 - 25 - 26
24
Que el Señor te bendiga y te proteja.
25
Que el Señor haga brillar Su Rostro sobre tí y te muestre Su
Gracia.
26
Que el Señor te descubra Su Rostro y te conceda la paz.
3-3-87
Digo a
mis hijos: Buscad el Corazón de esta Madre, bastará que sintáis
necesidad de Mi, bastará que os unáis a Mi y vuestros corazones serán
como Jesucristo quiere que sean. Amén, amén.
Predicad.
4-3-87
Gladys: Este tiempo, es tiempo de dolor, tiempo de
reflexión, tiempo de amor.
En estos días, el cristiano debe creer y crecer en la Palabra de Dios,
debe vivir intensa y eficazmente la Palabra, debe también disponerse a
ofrecer penitencia y reparación.
Hoy los hijos son llamados por la Madre, a sentir plenamente la oración
y a ofrecer la oración.
Jesús, amor misericordioso, esperanza de la humanidad, vela por la
humanidad.
Glorificado sea el Señor. Hazlo conocer.
5-3-87
Amados hijos: Dejaos llevar por Dios. La confianza en Dios se demuestra abandonándose totalmente en El.
Es el Señor el que anima el espíritu y hace que el espíritu se
mantenga sano y fuerte.
Amén, amén.
6-3-87
Hija: Bienaventurado el hijo que ama al Padre.
Bienaventurado el que cambia su corazón y su mente para estar con
Cristo Jesús.
Bienaventurado el imperfecto que busca la perfección en El.
Gloria por siempre a Dios. Debes darlo a conocer.
Leed: Hebreos C. 7, V. 25
25 De ahí que El puede
salvar en forma definitiva a los que se acercan a Dios por su
intermedio, ya que vive eternamente para interceder por ellos.
7-3-87
Rezo por todos los seres del mundo. En el cuarto
misterio del Santo Rosario la veo, está sola. El último Gloria lo reza
conmigo.
Está muy triste, tiene las manos juntas y cuando reza el Gloria inclina
como siempre su cabeza.
Después que termino de rezar me habla. Me dice: Gladys, ora también
por las criaturas que no nacen, que no alcanzan a ver la luz del día.
¡Son tantos los abortos, son tantos los atentados a las vidas que sólo
a Dios pertenecen!
Dios tiene la vida y Dios llama a la vida, sólo Dios.
Bendito sea el Señor.
8-3-87
(Intención de la Novena del 17 al 25 ) Digo a mis
queridos hijos: Haced esta Novena ofreciéndola a Cristo en este tiempo
de Cuaresma, deseando la purificación de vuestros corazones. No lo
traicionéis, no abandonéis a Cristo.
Hoy como en los dolorosos momentos de su agonía, sufre por los hombres.
Orad y ofreced, El os escucha. Amén, amén.
9-3-87
Hija mía: Mi voz se hará oír siempre a los
pobres y a los desamparados.
Mi amor responderá y sostendrá misericordiosamente a mis hijos.
Mi corazón palpita por mis hijos. Gloria al Señor del universo.
Predícalo.
10-3-87
Me dice la Santísima Virgen: Hijos míos: Avanzad
por el camino del Altísimo, en El se encuentra la Verdad y la Luz.
Seréis sorprendidos por tempestades, mas no desmayéis, Yo estoy con
vosotros.
Amén, amén. Predicadlo.
Leed: Deuteronomio C. 6, V. 14 - 15
14
No vayan detrás de otros dioses, de los dioses de los pueblos
que están alrededor de ustedes.
15
Porque el Señor, tu Dios, que está en medio de tí, es un Dios
celoso, y si su enojo se enciende contra tí, te exterminará de la
tierra.
11-3-87
Hija mía: Cada uno de mis hijos es visto por esta
Madre.
Cada corazón es amado y comprendido por esta Madre.
No es indiferente al dolor de mis hijos, mi corazón de Madre.
Gloria a Dios. Predícalo.
12-3-87
Gladys, es este un tiempo para aprovechar:
Es tiempo de buscar, es tiempo de hallar, es tiempo de arar, es tiempo
de sembrar.
Es tiempo de caminar, es tiempo de parar, es tiempo de nacer, es tiempo
de crecer.
Quiero llenar el vacío que encuentro en muchos corazones, quiero
transformarlos, quiero llenarlos de amor para mi Hijo, divino y dulcísimo
Jesús.
Alabado sea. Debes darlo a conocer.
13-3-87
Hija mía: El que alce los ojos hacia la Madre, se
encontrará con la Madre.
El que quiera llegar humildemente a Cristo, que siga junto a la Madre.
Mi Corazón espera anhelante ser depositario del amor de los hombres, de
ese amor destinado a Cristo Jesús.
Bendito sea el Señor.
Predícalo.
14-3-87
Veo a Jesús: Yo conozco a las almas, ahondo en
ellas, Yo pido que esperen en Dios.
La tiniebla no es la Luz y la Luz no es tiniebla. Múltiples son los
caminos, mas el camino de Dios es uno solo.
14-3-87
Más tarde veo a la Santísima Virgen, me dice:
Esta Madre dice a sus hijos: Sobre la angustia, sobre el dolor, brilla
la esperanza.
Sobre la desolación, sobre la muerte, brilla la esperanza.
En estas palabras deberéis meditar.
Amén, amén.
15-3-87
Digo a todos tus hermanos: ¡Oh hijos míos! No
busquéis a la verdad en la mentira. No la hallaréis, porque la verdad
solamente está en el Justo y la mentira se halla en el que corrompe
todo, en satanás. En él sólo hay engaño y falsedad, él arrastra
consigo a los que están apartados de la protección Celestial.
¡Ay de los que no escuchan a Dios ! ¡Ay de los que adoran lo falso y
no lo verdadero!
Hijos, he venido aquí y desde aquí me dirijo a los pueblos, he venido,
no a daros temor, sino Amor y Vida.
Gloria a Dios.
Es necesario que meditéis este Mensaje.
Predícalo hija.
18-3-87
Hija mía: ¡Qué generoso es el Señor! En todo
cuanto ofrece se puede apreciar su generosidad. El amor de Dios
engrandece el corazón del hombre. La misericordia de Dios ya se ha
puesto de manifiesto en los cristianos. La vida de Dios es Vida y será
eternamente.
Amén, amén.
Predícalo.
Leed: II Corintios C.
6, V. 13
13
Yo deseo que me paguen con la misma moneda. Les hablo
como a mis propios hijos:
También ustedes abran su corazón.
En la tarde estoy rezando y la Santísima Virgen me dice:
"María es Iglesia".
19-3-87
(Festividad de San José)
Sea este un día de oración profunda, meditada.
Con el rezo del Santo Rosario lograréis renovar el espíritu, a través
de la oración sentiréis mi compañia y sobre todo la de Cristo Jesús,
Redentor y Salvador del mundo.
Bendito y alabado sea.
Predicadlo.
20-3-87
Digo a mis queridos hijos: Aumentad vuestra
confianza en el Señor y en breve descubriréis su poder.
Toda culpa perecerá si el arrepentimiento llega a vuestro corazón,
porque vuelve el Señor su rostro hacia los arrepentidos.
Gloria al Altísimo.
Predicadlo.
21-3-87
Gladys: Un caudal de Amor trae para los hijos, esta
Madre. Mi Corazón está en todo lugar y más aún donde hay fragilidad,
desolación y pobreza. No habrá desilusión en el hijo que se cobije
bajo mi manto. Yo lo aseguro.
Sea por siempre glorificado el Nombre de Dios. Debes darlo a conocer.
22-3-87
Soy la eterna Madre que va delante de los hijos,
implorante ante el Señor por ellos. Soy causa de dicha y no de aflicción.
Estoy aquí, ni temprana ni tardía, así lo ha dispuesto el Señor.
Abridme las puertas, abridme vuestro corazón.
Amén, amén.
Predícalo hija mía.
Leed: Jeremías C. 21, V.8
8
Y a este pueblo le dirás: "Así habla el Señor: Miren
que Yo pongo delante de ustedes el camino de la Vida y el camino de la
muerte".
23-3-87
Me dirijo a todos mis hijos: La paz interior
aquieta el alma, esta paz viene de Dios, esta paz se encuentra en Dios.
No seáis indiferentes, no durmáis, sed sensibles y despertad, vuestra
Madre lo desea. Reine la paz en los corazones humildes del Señor.
Gloria al Santísimo.
Predícalo.
24-3-87
Digo a mis consagrados:
Renovaos con la oración, con intensa oración. Quiero
perseverancia, quiero fidelidad, quiero auténticos consagrados.
Os quiero conmigo, os habéis acercado a mi Corazón, os habéis
introducido en mi Corazón, seguid en El.
Ofreced, hijos míos, junto con vuestro amor, vuestro espíritu
penitente.
Gloria a Dios.
Debes predicarlo hija.
25-3-87
(Día de Peregrinación) Mi querida hija: Mi
"sí" al Señor fue un "sí" de completa entrega, un
"sí", dicho con toda mi voluntad y un total amor al Espíritu
Santo.
De mi cuerpo, se desprendería luego el Hijo del Padre, el Divino Amor,
la maravillosa Vida.
Aquél que sufrió y murió en la Cruz.
El que hoy os contempla desde el Cielo. El que arranca para siempre al
hombre, de la amargura de la muerte y lo conduce a la dulzura de la
Vida.
Bendito sea el Señor.
Hazlo conocer.
25-3-87
En la tarde la veo nuevamente: Hija mía: Por medio
de ti estoy llegando a tus hermanos de toda la tierra. A los que
apoyados en la fe, esperan en la Madre al Hijo. Madre bendita por Dios,
Madre que, por gracia de Dios, trae a la humanidad la promesa del Señor,
le muestra a la humanidad la senda verdadera y definitiva, le entrega a
la humanidad su Corazón, para que fortalezca su amor por Cristo.
Gloria por siempre a Dios.
Predícalo.
25-3-87
En la Catedral después de Misa, cuando toco Su
Imagen para saludarla, siento Su voz que me dice: "Mi gozo es
vuestro gozo ".
27-3-87
Digo a todos mis hijos: Cada nuevo día suplicad y
amad al Señor.
Cada nuevo día agradadle alabándolo. Sea la bendición de Dios para
con vosotros.
Amén, amén.
Predicadlo.
28-3-87
Querida mía: Los cristianos deben elevar al Cielo
sus plegarias.
La vida del hombre puede ser renovada, el corazón del hombre puede
volverse nuevo, si a Dios se le pide. Es este el momento oportuno,
porque Cristo está presente.
Gloria al Señor.
Predícalo.
Leed: I de Pedro C. 2, V. 25
25
Porque antes andaban como ovejas perdidas, pero ahora han vuelto
al Pastor y Guardián de
ustedes.
29-3-87
Cuando el espíritu se opaca, sólo la Luz del Señor
puede hacerlo brillar. Que desaparezca
del corazón del hombre la vanidad que lo corroe y se entregue el
hombre a Dios aguardando su misericordia.
Bendito sea.
Predicad.
ENERO 1988
1-1-88
Comenzad este nuevo año, llenando el corazón, los que lo tenéis vacío, de amor de Dios.
Escuchad atentos hijos míos y recorred sin miedo el camino que os he preparado. Id sin tardanza al encuentro del Señor; no descanséis hasta lograrlo.
Bendito sea el Señor.
Predica a todos tus hermanos.
4-1-88
Esto digo a todos tus hermanos: En el dolor estad cerca del Señor, no os apartéis de El, ya que es Socorro, Paz y Esperanza.
Romped toda atadura y retornad a Dios. Benditos sean los eternos días del Señor.
Glorificado sea Su Nombre.
6-1-88
¡Pobres aquellos que viven en las tinieblas y no quieren volver a la Luz; pobres los que ultrajan el Nombre de Dios!
Digo a mis hijos: Quiere esta Madre en estos días, volcar Su Amor en vosotros; quiere esta Madre preparar los corazones en el amor a Su Hijo, porque no hay nada más despreciable y ruin, que ofender a Jesucristo.
Abandonaos en Mí y me convertiré en vuestra permanente Protección.
Amén, amén.
7-1-88
La veo en medio de la Luz que siempre la rodea y me toca las manos. Me dice: Hija mía, estás viendo a tu Madre envuelta en esta Esplendorosa Luz que viene del Cielo, donde todo es Paz, donde todo es Amor, donde todo es Luz.
Tocándote te transmito la Paz del Padre, el Amor del Hijo y la Luz del Espíritu Santo.
Alabado sea el Todopoderoso.
9-1-88
(Intención de la Novena del 17 al 25) Hijos míos, en esta Novena orad todos: Por este año Mariano para que sea fecundo en la oración y en la reflexión de la Palabra.
Orad junto a vuestro Papa, este hijo predilecto, que tanto ama a la Madre Celestial.
Orad hijos y os invito a consagrar vuestro corazón al Corazón de esta Madre, ya que confiado en El, seréis renovados, purificados por El, para Gloria de Mi Hijo.
Amén, amén.
Sea conocido Mi mensaje en todo el universo.
9-1-88
Esto digo a tus hermanos: Comenzad siendo humildes, amando la humildad y luego sí, lograréis ser humildes de corazón.
Meditad profundamente lo que dice la Madre.
Gloria al Señor.
Leed: Filipenses C. 2, V. 3 y 13
3 No hagan nada por espíritu de discordia o de vanidad, y que la humildad los lleve a estimar a los otros como superiores a ustedes mismos.
13 Porque Dios es el que produce en ustedes el querer y el hacer, conforme a su designio de Amor.
15-1-88
No es alegría para el Señor, ver que hay quienes viven en la violencia, la droga y el pecado en general.
Un gran número de almas progresivamente se va perdiendo; es el maligno, que va destruyendo a los que, débiles en la fe, no están debidamente fortalecidos para resistirlo y rechazarlo.
Es en la oración, donde mis hijos encontrarán la fuerza; es la oración, la que hará que permanezcan en la Verdad y es por la oración, que podrán caminar por el Camino recto.
Gloria al Santísimo.
16-1-88
Hija, que no duerman los hombres, que no abandonen la búsqueda hacia Dios.
Ellos padecen de ceguera, una ceguera que les impide ver lo que el Señor pone al alcance de sus hijos.
Bienaventurados los que reciben en su corazón mis palabras.
Gloria al Señor.
Leed: Jeremías C.24, V. 7
7 Les daré un corazón para que me conozcan a Mi, que soy el Señor; ellos serán mi Pueblo y Yo seré su Dios, porque volverán a Mí de todo corazón.
Benditos sean mis hijos, por consagrar su corazón a María.
17-1-88
Así habla la Madre de Jesucristo: Hijos, herederos seréis de Dios, si guardáis amor a Dios.
En este día, anuncio este mensaje de verdadera promesa, que será cumplida por Cristo.
Nadie se rebele, porque la Esperanza ha comenzado ya a presentarse en los corazones.
Poneos pueblos, bajo el Manto de María.
Amén, amén.
19-1-88
Tengo una locución interior:
Oh, Madre mía,
hasta tus pies llego,
postrándome con inmenso amor;
ofreciéndote todo mi ser,
consagrándote mi vida toda.
Guárdame en tu Corazón,
Sé Tú, mi Dueña absoluta
y Guardiana de mi vida.
Sé que unida a Tí,
confiando plenamente en Tí,
llegaré hasta el Corazón de Tu Hijo.
Amén.
Luego la veo y me dice: Pueden repetirla mis consagrados.
19-1-88
Estoy en el Camarín y la veo con los ojos tristes. En ese momento siento Su voz, que me dice: Ves dolor en mis ojos, hija mía, pero más dolor hay en Mi Corazón, por la poca entrega que hay de parte de algunos de mis hijos, al Corazón de esta Madre.
Oración, más oración quiero y espero de ellos.
21-1-88
Gladys, los que buscan refugio en Mí, serán doblemente protegidos. Yo seré para mis hijos, la Fortaleza en la cual ellos podrán resguardarse. Lo que sus bocas imploren, Mi Corazón lo recogerá.
Sus plegarias serán escuchadas.
Gloria al Altísimo.
25-1-88
(Día de Peregrinación) Hoy es el día de la Madre, por lo tanto, día de gozo; tal como los misterios que meditaste en el Santo Rosario.
Gladys, quiero que medites con las palabras de esta Madre, los misterios gozosos, para que luego, enriquecido tu espíritu, quede también fortalecido con la oración.
La Anunciación:
Nunca como ese día, en que me fue Anunciado por el Angel Gabriel,
que por medio del Espíritu Santo, seria Madre del Hijo de Dios, había Yo experimentado semejante gozo. No entendía, pero Mi fe, Mi gran fe, me hizo pronunciar el Sí, de inmediato.
Visita a mi prima Isabel:
La que por gracia de Dios, estaba esperando un hijo; la que me llamó Bendita entre las mujeres; así me siguen llamando y lo seguirán haciendo por la eternidad.
El Nacimiento de Jesús:
Después de pasar largas horas pidiendo amparo, llegamos con José, hasta aquel establo y allí, en esa noche tan fría, nació Jesús, muy pobremente, pero abrigado con mi calor de Madre.
Jesús presentado en el Templo:
Fuimos, José, Mi Niño y Yo; allí estaba Simeón, quien me profetizó que una espada atravesaría Mi Corazón.
Jesús hallado, después de creerlo perdido:
Lo hallamos predicando entre los Doctores de la Ley, la Palabra de Su Padre. Era ya a los doce años, Su más grande y Fiel Predicador.
Mi Hijo, me llenó de gozo desde el mismo instante de Su Anunciación; me llena hoy de gozo al permitirme estar a Su lado, llamando a las almas a la conversión.
Gloria por siempre al Señor.
(Este 25 fue día lunes).
27-1-88
Todo tiene un tiempo. Hay un tiempo de tristeza y un tiempo de alegría; un tiempo de desencuentro y un tiempo de encuentro.
Debe ser éste para el Cristiano, un tiempo de alegría y encuentro. Alegría porque la Madre de Cristo está hablando y de encuentro, porque debe tratar el cristiano de encontrarse con Cristo.
He aquí que la Madre dice a los hijos: Deteneos ya, no avancéis solos; seguidme, que os conduciré al Pastor del Rebaño.
Bendito sea el Señor.
29-1-88
Ora hija, para que no caiga ni quede en el olvido la oración.
Ora, para que tus hermanos sientan en su corazón, el deseo de estar en Mi Corazón.
Ora, para que ellos escuchen y no rechacen la voz de esta Madre.
Alabado sea Dios.
30-1-88
Hija, de mucha humildad carecen los corazones.
¡Ay de los que no aman al Señor y en su soberbia no lo reconocen!
Felices los humildes, porque el Señor los tiene albergados en Su Corazón.
Que recuerden mis hijos: Cristo espera.
Amén, amén.
Leed: I de Samuel C. 2, V. 2 - 3
2 No hay Santo como el Señor, porque no hay nadie fuera de Tí, y no hay Roca como nuestro Dios.
3 No hablen con tanta arrogancia, que la insolencia no les brote de la boca, porque el Señor es el Dios que lo sabe todo, y es El quien valora las acciones.
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